viernes, 25 de octubre de 2013

REALIDAD 2 FICCIÓN 0




No hay mayor verdad que la de que "hay gente pa' tó", como diríamos por tierras "murcianicas".
He leído en el perfil en twitter de una compañera de profesión, que el pasado miércoles cuando estaba en la sala de cine, entre la locura colectiva generada por "la fiesta del cine" y las entradas a 2,90 euros, se "coló" en medio de los trailers y la película que ella iba a ver, nada más y nada menos que una pedida de mano en plena sala. Sí, no es broma. Vas al cine por 3 euros y de paso le pides matrimonio a tu "churri". Eso sí que es aprovechar. Sospecho que la peli sería "una cuestión de tiempo"; ya que el género romántico se presta más a este tipo de sanas locuras. Una cinta que aprovecho para recomendarte, ya que sorprende, toca la fibra sensible y nos hace reflexionar sobre cómo afrontamos nuestra vida, el día a día, nuestras decisiones y sus consecuencias.

Lo cierto es que nunca había invertido 5,80 euros yendo al cine, de forma tan reconfortante como esta semana, ya que he podido disfrutar de dos grandes películas como la espectacular "Gravity", y  la emocionante "About Time" (en su nombre original y como deberíamos importarlas). Mejor dicho, nunca he invertido 5,80 en dos películas, ya que, lamentablemente, en mi ciudad un sólo pase cuesta 7'20 euros salvo los miércoles que son 6, y si no me equivoco, no hay un sólo descuento ni a estudiantes, jóvenes, desempleados, jubilados, familias numerosas, niños, niñas, damas, caballeros, de aquí o de allí. Ni un triste cupón de "Grounosequé" ni "Oferporahí". Hay lugares donde la subida del IVA no es excusa, y donde se prefiere tener las salas vacías a 7 euros, que llenas a 3 o 5. Lorca es uno de esos lugares.

Pero volviendo al "tema pedidas", no termina aquí. Y es que aquello de invitar a cenar a tu novia y sacarle el pedazo de anillo de 500 euros antes de que explote a llorar, ya no se lleva. Si fue original el chico del cine, este otro no se queda atrás. Cruzamos el charco y viajamos hasta Estados Unidos. Uno de los técnicos del equipo femenino de la Fresno Pacific University (California) se hace el lesionado durante un entrenamiento para pedir matrimonio a su chica. Las lágrimas de preocupación de Sara, que así se llama ella, se tornaron en alegría al recibir la propuesta de matrimonio cuando menos se lo esperaba. Por supuesto, no dudó en aceptarla, ante los gritos de emoción de sus compañeras. Realidad 2 Ficción 0.



Sígueme en Twitter (@josedeivid12) y Facebook (Objetivo JD).

No hay comentarios:

Publicar un comentario