jueves, 9 de mayo de 2019

Salvar fragmentos





"Si nada es para siempre, si nunca es suficiente
Si todos nuestros pasos fueran tan intrascendentes
Dime por qué aún intento salvar cada fragmento
De cada negativo en el que duerme tu recuerdo"
Así suena el estribillo de la canción "el álbum" de Shinova, uno de los grupos que pegan más fuerte en el panorama indie en los últimos tiempos. Qué tiempos aquellos en los que conformábamos innumerables álbumes de fotos pegando una a una con sumo mimo (el mismo que deberíamos utilizar con las personas). En la era de las redes sociales, esa costumbre ya parece de la Prehistoria. Pero son esos álbumes de fotos los que quedarán para siempre si la tecnología falla. Igual que se quedan clavados en tu memoria los recuerdos de cada momento o persona especial que ha pasado por tu vida. Nuestro disco duro no falla. Pero en muchas ocasiones los recuerdos son mejores cuando ya no tienes ese momento o esa persona, que cuando lo estás viviendo de lleno. Nunca aprendemos a apreciar lo que tenemos antes de perderlo. Ni tan siquiera lo más elemental; la salud (nos creemos eternos). Nunca aprendemos, así en general. Vamos por la vida con nuestros principios, anhelos y creencias por bandera, pero cómo nos cuesta adaptarlos a otras situaciones, a otras personas, y a un mundo en el que cada cual es como es. Un ser único e irrepetible, con su vida, con sus costumbres, con su manera de ser y con sus ideas. En la vida no se trata de tener, de poseer, sino de crecer, de disfrutar cada momento que haya oportunidad puesto que ese momento no volverá a repetirse, y en ello es en lo que hemos de centrarnos cada día. En sembrar, cuidar, en regar, en cultivar, y en tratar de disfrutar de cada momento, cada persona y cada situación en la que podamos simplemente VIVIR.  No se trata de salvar fragmentos de cada historia que pase por tu vida, sino de dar todo de tí por inmortalizarlas y que sean "eternas".